Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Rostro


No se podría decir que la mujer es fea, en realidad es ...guapetona. Pero es una belleza rara, extrañamente fascinante: una proporción absolutamente simétrica de su cara, dotada de unos soberbios pómulos situados a cada lado de su naricita de botón y unos dientes perfectamente tallados anclados a una poderosa mandíbula...sí, es un punto inquietante. Y esa mirada de loca seductriz... Pocos rostros denotan tanta personalidad como el suyo y nunca una osamenta facial reclamó tanto`sex appeal´.


No podía con esa dotación fisionómica menos que interpretar a malas, malísimas y malotas, véanse sus inolvidables papeles de Milady en Los tres mosqueteros, de Joan Crawford en Queridísima mamá o  de Bonnie Parker en Bonnie and Clyde.

Milady en Los tres mosqueteros de Richard Lester (1973)

La implacable Joan Crawford en Queridísima mamá de Frank Perry (1981)


Bonnie Parker según Hollywood y Arthur Penn (1967)

Merece por tanto figurar en el Olimpo de las más pérfidas del celuloide, a pesar de su memorable interpretación de la sufrida Evelyn en la Chinatown de Polanski.

Evelyn Mulwray en Chinatown (1974)



Phi Dunaway o la divina proporción.






domingo, 12 de diciembre de 2010

El carnicero

El cambio gradual de la normalidad de la vida cotidiana, en un idílico pueblo de la campiña francesa, hacia el horror de una pesadilla.
 

Fue la primera película de Claude Chabrol que ví en mi vida (en mi más tierna infancia) y me dejó una profunda impresión. Me daba cuenta de que no era el típico film de suspense, iba más allá, buceaba en la psicología de los dos personajes principales. 






El motor de la película es la extraña relación entre Popaul (Jean Yanne), el carnicero del pueblo y Helène (Stéphane Audran), la maestra de la escuela. La tosquedad del hombre de las cavernas frente a la sofisticación de la mujer de ciudad. Chabrol usa la compulsión asesina del carnicero como pretexto para desarrollar un complejo drama sobre las intrincadas relaciones entre un hombre y una mujer.

























sábado, 4 de diciembre de 2010

Klaus Kinski


Cómo trabajar en contra del ego demencial de tu actor principal: Kinski una vez tiró patatas a un crítico porque lo calificó de "extraordinario" en vez de "monumental".
Estaba loco, era imposible convivir con él pero era un hombre genial, como queda patente al final de éste film de su amigo, el director Werner Herzog, quien lo titula "Mi enemigo íntimo".

Recomiendo enfervorecidamente éste documental.