domingo, 12 de diciembre de 2010

El carnicero

El cambio gradual de la normalidad de la vida cotidiana, en un idílico pueblo de la campiña francesa, hacia el horror de una pesadilla.
 

Fue la primera película de Claude Chabrol que ví en mi vida (en mi más tierna infancia) y me dejó una profunda impresión. Me daba cuenta de que no era el típico film de suspense, iba más allá, buceaba en la psicología de los dos personajes principales. 






El motor de la película es la extraña relación entre Popaul (Jean Yanne), el carnicero del pueblo y Helène (Stéphane Audran), la maestra de la escuela. La tosquedad del hombre de las cavernas frente a la sofisticación de la mujer de ciudad. Chabrol usa la compulsión asesina del carnicero como pretexto para desarrollar un complejo drama sobre las intrincadas relaciones entre un hombre y una mujer.

























sábado, 11 de diciembre de 2010

Ben Stiller

Mr. Stiller parodiando un imaginario cantante melódico latino. El idioma se lo inventa, se limita a reproducir los sonidos del idioma español tal y como los percibe el oído anglosajón.









La Atlántida


 
 Una isla más grande que toda Asia, surje de los escritos de Platón, situada frente a las Columnas de Hércules. En ella convivían agricultores, artesanos y guerreros sin la necesidad de un Estado, donde todos los bienes eran de propiedad común.





Era una isla rodeada de tres anillos de mar alternando concéntricamente con otros dos de tierra; la isla central era surcada por un manantial de agua fría y otro de agua caliente que emergían del subsuelo y atravesaban profundos bosques.




Sobre la montaña que rodeaban los círculos de agua se erigía la acrópolis, donde destacaban el Palacio Real y el Templo de Poseidón, su dios protector, que dotaba a la isla de gran cantidad de riquezas.



El gobierno de los diferentes reinos se ejercía a través de leyes, basadas en la justicia y la virtud, e inscritas en una columna de oricalco en el interior del templo.

Pero cuando los atlantes empezaron a tener ansias de expansión, codiciando bienes exteriores y, sometiendo a otros pueblos sobrevino la catástrofe: un gigantesco terremoto desembocó en la inundación del continente, desapareciendo y hundiéndose bajo el mar, corría el año 9.600 a.C.
Platón señala que los dioses castigaron a los atlantes por su soberbia e insiste en la veracidad de su relato.





En la actualidad se piensa que el texto de los diálogos de Timeo y Critias (donde aparece la Atlántida)  presenta anacronismos y datos imposibles.
 La opinión más extendida es que la Atlántida nunca existió y que fue ideada como mero vehículo literario, aunque pudo haber sido inspirada en un lejano fondo de realidad histórica vinculada a una gran catástrofe natural en tiempos remotos.




Un ingeniero aeronáutico encontró por casualidad en Google Earth evidencias de lo que puede ser una ciudad sumergida, ya que el buscador integra datos recogidos por barcos a través del sónar de los mismos sobre la estructura del fondo oceánico.




La respuesta de Google Earth:  
"Las líneas reflejan la trayectoria de la embarcación que reúne los datos. El hecho de que haya puntos en blanco entre cada una de estas líneas es un signo de lo poco que se sabe realmente sobre los océanos del mundo".







lunes, 6 de diciembre de 2010

El Dorado


Los orígenes de El Dorado, la legendaria ciudad con las calles pavimentadas de oro, yacen profundamente en Suramérica. Y como todas las leyendas duraderas, la historia de El Dorado contiene trazos de verdad.

 

Cuando los exploradores españoles llegaron Suramérica a principios del siglo XVI, oyeron historias sobre una tribu de nativos ( los Muiscas) que vivían en lo alto de las montañas de los Andes, en lo que ahora es Colombia.
Cuando un nuevo jefe (cacique) llegaba al poder, su gobierno empezaba con una ceremonia en el Lago Guatavita. El nuevo caudillo, era cubierto con polvo de oro y se lanzaban piedras preciosas al lago para apaciguar a un dios que vivía bajo el agua.


Soplaban polvo de oro sobre la piel untada de trementina



Los españoles empezaron a llamar a éste jefe "El Dorado". Éste rito de iniciación del "indio dorado"  dejó de celebrarse a finales del siglo XV, cuando los Muiscas fueron conquistados por otra tribu.
Pero los españoles encontraron tanto oro a lo largo de la costa norte del continente que creyeron que tenía que haber un lugar con grandes riquezas en el interior.


Orfebrería muisca que representa la ceremonia de El Dorado



Nunca encontraron El Dorado, pero hallaron el lago Guatavita e intentaron dragarlo en 1545. Rebajaron el nivel del agua lo suficiente para encontrar cientos de piezas de oro. Pero el fabuloso tesoro de las profundidades estaba fuera de su alcance. 



Laguna de Guatavita

Entonces, ¿dónde está la mítica ciudad?. En su poema de 1849 "El Dorado", Edgar Allan Poe ofrece un misteriosa y elocuente sugerencia: 
"Más allá de los montañas de la luna, por el Valle de la Sombra cavalga, valientemente cabalga... si buscas El Dorado".



sábado, 4 de diciembre de 2010

Klaus Kinski


Cómo trabajar en contra del ego demencial de tu actor principal: Kinski una vez tiró patatas a un crítico porque lo calificó de "extraordinario" en vez de "monumental".
Estaba loco, era imposible convivir con él pero era un hombre genial, como queda patente al final de éste film de su amigo, el director Werner Herzog, quien lo titula "Mi enemigo íntimo".

Recomiendo enfervorecidamente éste documental.
 

























miércoles, 1 de diciembre de 2010

Jens Lekman

Indie-rock sueco y canción de autor, letras ingeniosas y autolástima. Suecia sigue entregando puntualmente pop de culto.








lunes, 29 de noviembre de 2010

Avalon

 


Legendaria isla de en las historias artúricas





"Arturo descansa en paz en Avalon, custodiado por cuatro reinas hadas. Fata Morgana, de negro, consulta su libro de artes mágicas para curar las heridas del Rey "inmortal". En segundo plano, Merlín y la Dama del Lago".
- La muerte del rey Arturo, James Archer .


En la mitología galesa Avalon (Ynys yr Afallon) es el reino de los muertos, interpretado como “Isla de las manzanas”. También, en la mitología celta  los muertos vivían en una isla remota y el árbol del Más Allá por antonomasia era el manzano.

Posiblemente éstas tradiciones entronquen con la mitología griega y sus Campos Elíseos, que eran una parte de los infiernos, una sección del mundo subterráneo al que iban a parar las almas de los guerreros heroicos, donde morarían en medio de jardines de manzanas y paisajes floridos, gozando así de la felicidad eterna.


"El paso de la laguna Estigia" de Joachim Patinir (a un lado los Campos Elíseos y al otro el infierno)



 Avalon, aparece por primera vez en Historia de los reyes británicos de Geoffrey of Monmouth (1.136) como el lugar donde se forjó la espada del Rey Arturo, Excalibur. 
Más tarde el propio rey es llevado a la mítica isla, mortalmente herido, después de su última batalla  contra Mordred (Batalla de Camlann). Su cuerpo queda al cuidado de su hermana,  Morgana, reina de Avalon, y sus ocho hermanas (algunas con nombres propios y otras cuyos nombres no se mencionan: la Reina de las Tierras Baldías o la Reina de las Tempestades). 


 
Excalibur



 Geoffrey describe así el mítico lugar:
La isla produce todo tipo de frutos, los campos no necesitan del arado de los granjeros y todos los cultivos los provee la naturaleza. Produce por sí sola grano y uvas, y manzanos crecen en sus bosques sobre hierba bien cortada. [...] No cae ni granizo, ni lluvia, ni nieve. [...] La gente vive cien años o más. 


Los caballeros de la mesa redonda (reproducción medieval)



El autor enlaza así con la tradición de las islas paradisíacas de la antigüedad: ya en tiempos romanos existía la tradición de un santuario curativo, frente a las costas de Bretaña. Allí, al igual que en la isla de Geoffrey, vivían nueve hechiceras que curaban enfermedades.

Otras islas asociadas a esta tradición de islas paradisíacas son la Atlántida, el Jardín de las Hespérides o las Islas Afortunadas de los griegos. 



"El sueño del Rey Arturo" de Edward Coley Burne-Jones


Parece que las brumas de Avalon cubren con su mítico velo el lugar de reposo del Rey Arturo que
permanecerá en un ensueño hasta que su presencia sea requerida de nuevo en la tierra.