lunes, 13 de diciembre de 2010

Arquitectura en Star Wars




Una de las grandes cosas que las precuelas de Star Wars han hecho muy bien, es continuar mostrando los increíbles mundos que George Lucas y su equipo de artistas crearon, en el espacio de tres películas, especialmente en Episodio III: La venganza de los Sith -desde el volcánico y peligroso Mustafa a el exuberante y tropical mundo de Kashyyyk- y otra vez, en ésta película, la increíble y bella capital de Coruscant, y su Distrito del Senado, de la tristemente corrupta República.

En el Architect´s Journal han seleccionado los diez mejores edificios de La Guerra de las Galaxias:



10. Ciudad Nube, Bespin.



























9- Edificio del Senado, Coruscant.

















8- Sandcrawler, Tatooine.




7- Aldea del Árbol Brillante, Endor.











6- Echo Base, Hoth.





5- Viviendas artesanales, Tatooine.















4- Coruscant.
















 3- Templo Jedi, Coruscant.
















2. Palacio de Jabba, el Hutt, Tatooine.











1- Estrella de la Muerte II.











Influencias en la número1: Ledoux
                                         Boullée

Referencias:

domingo, 12 de diciembre de 2010

El carnicero

El cambio gradual de la normalidad de la vida cotidiana, en un idílico pueblo de la campiña francesa, hacia el horror de una pesadilla.
 

Fue la primera película de Claude Chabrol que ví en mi vida (en mi más tierna infancia) y me dejó una profunda impresión. Me daba cuenta de que no era el típico film de suspense, iba más allá, buceaba en la psicología de los dos personajes principales. 






El motor de la película es la extraña relación entre Popaul (Jean Yanne), el carnicero del pueblo y Helène (Stéphane Audran), la maestra de la escuela. La tosquedad del hombre de las cavernas frente a la sofisticación de la mujer de ciudad. Chabrol usa la compulsión asesina del carnicero como pretexto para desarrollar un complejo drama sobre las intrincadas relaciones entre un hombre y una mujer.

























sábado, 11 de diciembre de 2010

Ben Stiller

Mr. Stiller parodiando un imaginario cantante melódico latino. El idioma se lo inventa, se limita a reproducir los sonidos del idioma español tal y como los percibe el oído anglosajón.









La Atlántida


 
 Una isla más grande que toda Asia, surje de los escritos de Platón, situada frente a las Columnas de Hércules. En ella convivían agricultores, artesanos y guerreros sin la necesidad de un Estado, donde todos los bienes eran de propiedad común.





Era una isla rodeada de tres anillos de mar alternando concéntricamente con otros dos de tierra; la isla central era surcada por un manantial de agua fría y otro de agua caliente que emergían del subsuelo y atravesaban profundos bosques.




Sobre la montaña que rodeaban los círculos de agua se erigía la acrópolis, donde destacaban el Palacio Real y el Templo de Poseidón, su dios protector, que dotaba a la isla de gran cantidad de riquezas.



El gobierno de los diferentes reinos se ejercía a través de leyes, basadas en la justicia y la virtud, e inscritas en una columna de oricalco en el interior del templo.

Pero cuando los atlantes empezaron a tener ansias de expansión, codiciando bienes exteriores y, sometiendo a otros pueblos sobrevino la catástrofe: un gigantesco terremoto desembocó en la inundación del continente, desapareciendo y hundiéndose bajo el mar, corría el año 9.600 a.C.
Platón señala que los dioses castigaron a los atlantes por su soberbia e insiste en la veracidad de su relato.





En la actualidad se piensa que el texto de los diálogos de Timeo y Critias (donde aparece la Atlántida)  presenta anacronismos y datos imposibles.
 La opinión más extendida es que la Atlántida nunca existió y que fue ideada como mero vehículo literario, aunque pudo haber sido inspirada en un lejano fondo de realidad histórica vinculada a una gran catástrofe natural en tiempos remotos.




Un ingeniero aeronáutico encontró por casualidad en Google Earth evidencias de lo que puede ser una ciudad sumergida, ya que el buscador integra datos recogidos por barcos a través del sónar de los mismos sobre la estructura del fondo oceánico.




La respuesta de Google Earth:  
"Las líneas reflejan la trayectoria de la embarcación que reúne los datos. El hecho de que haya puntos en blanco entre cada una de estas líneas es un signo de lo poco que se sabe realmente sobre los océanos del mundo".







lunes, 6 de diciembre de 2010

El Dorado


Los orígenes de El Dorado, la legendaria ciudad con las calles pavimentadas de oro, yacen profundamente en Suramérica. Y como todas las leyendas duraderas, la historia de El Dorado contiene trazos de verdad.

 

Cuando los exploradores españoles llegaron Suramérica a principios del siglo XVI, oyeron historias sobre una tribu de nativos ( los Muiscas) que vivían en lo alto de las montañas de los Andes, en lo que ahora es Colombia.
Cuando un nuevo jefe (cacique) llegaba al poder, su gobierno empezaba con una ceremonia en el Lago Guatavita. El nuevo caudillo, era cubierto con polvo de oro y se lanzaban piedras preciosas al lago para apaciguar a un dios que vivía bajo el agua.


Soplaban polvo de oro sobre la piel untada de trementina



Los españoles empezaron a llamar a éste jefe "El Dorado". Éste rito de iniciación del "indio dorado"  dejó de celebrarse a finales del siglo XV, cuando los Muiscas fueron conquistados por otra tribu.
Pero los españoles encontraron tanto oro a lo largo de la costa norte del continente que creyeron que tenía que haber un lugar con grandes riquezas en el interior.


Orfebrería muisca que representa la ceremonia de El Dorado



Nunca encontraron El Dorado, pero hallaron el lago Guatavita e intentaron dragarlo en 1545. Rebajaron el nivel del agua lo suficiente para encontrar cientos de piezas de oro. Pero el fabuloso tesoro de las profundidades estaba fuera de su alcance. 



Laguna de Guatavita

Entonces, ¿dónde está la mítica ciudad?. En su poema de 1849 "El Dorado", Edgar Allan Poe ofrece un misteriosa y elocuente sugerencia: 
"Más allá de los montañas de la luna, por el Valle de la Sombra cavalga, valientemente cabalga... si buscas El Dorado".



sábado, 4 de diciembre de 2010

Klaus Kinski


Cómo trabajar en contra del ego demencial de tu actor principal: Kinski una vez tiró patatas a un crítico porque lo calificó de "extraordinario" en vez de "monumental".
Estaba loco, era imposible convivir con él pero era un hombre genial, como queda patente al final de éste film de su amigo, el director Werner Herzog, quien lo titula "Mi enemigo íntimo".

Recomiendo enfervorecidamente éste documental.
 

























miércoles, 1 de diciembre de 2010

Jens Lekman

Indie-rock sueco y canción de autor, letras ingeniosas y autolástima. Suecia sigue entregando puntualmente pop de culto.